Sedo
sedo.comSedo es un mercado de dominios con sede en Colonia y versión en español donde publicar es gratis y solo se paga comisión al vender. Los dominios adultos se clasifican en una categoría adulta que el buscador muestra por defecto.
Vender un dominio exige encontrar comprador, pactar un precio y después cobrar y ceder el nombre sin que ninguna de las partes cargue con el riesgo de la otra. Con un dominio adulto los canales se estrechan: algunas plataformas generalistas rechazan las extensiones del sector y muchos compradores recurren a marketplaces, brókers y foros especializados. Los servicios que reúne esta página cubren esas etapas, del anuncio al depósito en garantía. Se diferencian por si admiten vendedores, por su comisión y por cuánto del pago y la transferencia asumen.
Fichas comprobadas el 5 de octubre de 2026
Etiqueta:
Mostrar todoSedo es un mercado de dominios con sede en Colonia y versión en español donde publicar es gratis y solo se paga comisión al vender. Los dominios adultos se clasifican en una categoría adulta que el buscador muestra por defecto.
HugeDomains vende su propio catálogo con precios publicados y no ofrece a particulares la posibilidad de poner allí sus dominios en venta.
Escrow.com es un servicio estadounidense de depósito, creado en 1999 y con licencia en California, que guarda el dinero del comprador hasta que recibe la web o el dominio. No busca compradores. Sus comisiones empiezan en el 2,6 % hasta 5.000, con un mínimo de 50.
AdultDomains.co es el escaparate de Domainium, que vende desde Medellín las redes de webcam que ha construido: quince lotes y más de 1.600 dominios .com y .cam, sobre todo de webcam gay y masculina. No publica precios, los datos de tráfico van bajo acuerdo de confidencialidad y el pago pasa por Escrow.com.
WebsiteBroker es un sitio californiano de anuncios clasificados, abierto en 1997, donde se publica una web o un dominio por 9,95 $ durante 90 días, sin comisión por la venta. Tiene una categoría adulta, pero el catálogo completo reúne dos webs, una de ellas adulta.
Broker.xxx es un bróker de webs, dominios y negocios adultos fundado por Jay Vee, director de JuicyAds. El vendedor solo paga si vende: un 10 % hasta 1.000.000 de dólares y un 5 % por encima. El depósito es gratuito hasta 100.000 dólares si la venta nace en su marketplace.
NamePros es un foro de nombres de dominio activo desde 2003. Sus miembros registrados acceden a un mercado adulto de cuatro secciones, con 509.000 visitas en la de dominios y 196.000 en la de webs. Una cuenta gratuita mantiene dos anuncios activos y NamePros no cobra comisión.
GoDaddy Auctions presenta dominios caducados para comprar, sin una vía confirmada para publicar dominios de vendedores en las páginas revisadas, y excluye .adult, .porn y .sex.
DNForum es un foro de nombres de dominio creado en 2001 donde se venden dominios y webs gratis, sin comisión. Tiene una sección para dominios adultos, pero no ofrece depósito ni comprueba los anuncios.
Las conversaciones comerciales de GFY pueden poner en contacto a vendedores y compradores de dominios adultos, sin organizar por ellos el contrato, el pago o la transferencia.
DomainAgents, empresa de Ontario activa desde 2012, presenta una oferta al dueño de cualquier dominio registrado, esté o no en venta, por 19,95 $. En la venta negociada el comprador paga también la comisión, un 10 % hasta 25.000 $, y el vendedor no paga nada.
WJunction ofrece anuncios de dominios y deja a las partes las comprobaciones, el pago y la transferencia, sin un depósito en garantía integrado documentado.
Un dominio vale lo que un comprador concreto está dispuesto a pagar por él. Esa cifra depende de lo que el nombre permite hacer: construir una marca, captar tráfico directo o posicionarse en una búsqueda comercial. Las tasaciones automáticas de registradores y marketplaces dan una horquilla basada en la longitud, la extensión y las palabras. No conocen los planes del comprador, y dos herramientas suelen devolver importes muy distintos para el mismo nombre.
El .com sigue siendo la referencia para compradores internacionales, las extensiones de país se venden sobre todo en su mercado y las del sector, como .xxx, .porn, .sex o .adult, tienen un público más reducido. Un nombre corto, fácil de deletrear y sin guiones se recuerda y se escribe sin errores. Una palabra clave con valor comercial, un nicho muy buscado o un tipo de contenido, atrae a editores de tubes y a afiliados.
Un dominio que ya alojó una web puede conservar tráfico directo, backlinks y antigüedad, algo que buscan los compradores con perfil SEO. También puede arrastrar una penalización de Google, enlaces tóxicos o una entrada en listas de bloqueo. La Wayback Machine de Internet Archive y una herramienta de análisis de enlaces muestran qué alojó el nombre, y un comprador serio las revisa antes de ofertar.
Las ventas comparables sirven de referencia. Hay bases públicas que recogen las operaciones que declaran los marketplaces, y un nombre parecido, con la misma extensión y vendido hace poco, orienta el precio con más precisión que una tasación automática.
Un nombre que reproduce una marca registrada, la de un estudio por ejemplo, o el nombre artístico de una modelo cuesta mucho de vender. El titular de los derechos puede conseguir la transferencia mediante un procedimiento de disputa de dominios sin compensar al propietario.
Un marketplace de dominios publica el anuncio, recibe las ofertas, cobra al comprador y gestiona la transferencia a cambio de una comisión sobre el precio. Sedo, marketplace alemán, funciona así. Publicar es gratis, la propiedad se demuestra con el Whois o con un código en el registrador y la comisión cambia según el canal por el que llegó el comprador. Su red SedoMLS muestra además el anuncio en registradores asociados, donde el nombre se compra al momento, y los dominios adultos tienen allí su propia categoría.
Los registradores organizan también sus propias subastas, y muchos dejan poner a la venta los nombres que el cliente ya gestiona con ellos. Algunas de estas plataformas vetan extensiones adultas como .porn, .sex o .adult, así que conviene leer sus normas antes de publicar.
Un bróker de dominios busca comprador en nombre del vendedor. Elige qué nombres acepta, los ofrece a las empresas que podrían quererlos y cobra una comisión si hay venta. Encaja sobre todo con nombres premium cuyos posibles compradores son pocos y se pueden contactar uno a uno.
Los foros de webmasters adultos y los de domainers tienen secciones de compraventa. Allí el vendedor encuentra compradores del sector, aunque ningún intermediario guarda el dinero ni controla la transferencia y las partes lo organizan todo por su cuenta.
La venta directa se hace con una página de dominio en venta en el propio nombre, con el contacto del Whois o escribiendo a un editor que ya usa un nombre parecido. Se ahorra la comisión y deja en manos del vendedor el contrato, el cobro y la transferencia.
El precio fijo, a menudo llamado compra inmediata, permite pagar sin negociar. El importe publicado se convierte en precio de venta con el primer clic, y es el formato que habilita la compra directa en los registradores asociados a un marketplace.
La modalidad de hacer oferta deja que el comprador proponga una cantidad. Un precio mínimo, que él no ve, descarta las ofertas demasiado bajas, y la negociación sigue por mensajes en la plataforma, que guarda constancia de todo. Muchos vendedores combinan ambas opciones con un precio publicado y la posibilidad de ofrecer menos.
La subasta enfrenta a varios compradores durante un plazo fijo. Funciona con un nombre que ya ha recibido ofertas, y los registradores la usan también para revender dominios caducados. Sin compradores interesados de antemano, puede cerrarse en el precio de reserva o quedar desierta.
El pago a plazos y el alquiler con opción a compra abren el nombre a quien no puede pagarlo de una vez. El comprador usa el dominio mientras abona las cuotas, y el vendedor o un tercero de confianza conserva la titularidad hasta el último pago. El acuerdo fija quién controla los servidores DNS durante ese tiempo y qué ocurre con el nombre si se dejan de pagar las cuotas.
Lo que el vendedor cobra al final es el precio menos la comisión de la plataforma, el coste del depósito en garantía, las comisiones de tarjeta o PayPal cuando las asume él y la parte de un posible bróker.
El depósito en garantía protege a las dos partes de una venta de dominio. El comprador paga a un tercero, el vendedor transfiere el nombre, el comprador confirma que lo ha recibido y solo entonces el tercero entrega el dinero al vendedor. Escrow.com, servicio estadounidense de depósito en garantía, sigue estos pasos sin buscar compradores: las partes pactan antes el precio, abren la operación y deciden quién paga la comisión. Los marketplaces aplican el mismo principio con una cuenta neutral que gestionan ellos.
La transferencia sigue uno de dos caminos. Entre dos cuentas del mismo registrador, el vendedor envía el nombre a la cuenta del comprador. Entre registradores distintos, desbloquea el dominio y facilita el código de autorización, que el comprador introduce en su registrador. Un dominio registrado o transferido hace poco queda bloqueado en su registrador durante un periodo que fijan las normas de la ICANN.
Antes de ceder el nombre, el vendedor traslada todo lo que depende de él: la web, las cuentas de correo, los enlaces de afiliado y las cuentas de redes publicitarias vinculadas al dominio. Al recibirlo, el comprador comprueba que los datos de registro figuran a su nombre y que controla los servidores DNS.
Los fraudes apuntan sobre todo a los vendedores. Un falso comprador promete una oferta alta si el nombre se tasa antes en una web de valoración de pago que él indica, y que le devuelve una parte. Otros remiten a una copia de un servicio de depósito conocido o piden el código de autorización antes de pagar. El depósito se abre en un servicio conocido, escribiendo su dirección a mano, y el código solo se entrega cuando el dinero ya está en manos del tercero.
Recoge servicios destinados a quienes crean webs para adultos. Aquí no se aloja contenido pornográfico, pero los anuncios mostrados sí pueden serlo.
Tu respuesta se guarda seis meses en tu dispositivo. No se transmite a nadie.