NerdyCMS
nerdycms.comNerdyCMS ofrece gratis una web de suscripción de vídeo con dominio propio, directos, propinas y herramientas de IA. Todo el cobro pasa por Aquete, un procesador que no publica comisiones ni plazos de pago.
Crear una web porno sin programar es posible con una solución llave en mano: una web de pago, una plataforma de creadores o una web de escorts ya montada, a la que solo falta tu marca y tu contenido. Los proveedores de esta sección alquilan un software por meses, gestionan tu web a cambio de una parte de las ventas, venden un script con licencia para instalar en tu servidor o desarrollan la plataforma por encargo. Sus ofertas se distinguen en tres puntos: quién cobra a los suscriptores, cuánto cuesta la web cuando empieza a vender y qué conservas del código, del dominio y del contenido si te marchas.
Fichas comprobadas el 5 de octubre de 2026
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Mostrar todoNerdyCMS ofrece gratis una web de suscripción de vídeo con dominio propio, directos, propinas y herramientas de IA. Todo el cobro pasa por Aquete, un procesador que no publica comisiones ni plazos de pago.
Candy AI Clone desarrolla por presupuesto plataformas adultas de compañía con inteligencia artificial bajo la marca del cliente. La marca blanca parte de 5000 a 10 000 $ y se entrega en unos 21 días, el desarrollo a medida de 15 000 a 30 000 $ en cuatro a ocho semanas. No publica el nombre de ninguna empresa.
Fanso vende un script de plataforma de creadores para instalar en tu servidor, presentado como clon de OnlyFans o Fansly, por 699 o 1.499 $ en un pago único con instalación incluida. El equipo, en Ciudad Ho Chi Minh, también vende un clon de Candy AI desde 1.500 $.
Cuties Tools alquila webs listas para escorts independientes, por 24 $ al mes o 199 $ al año, y para agencias, por 49 $ al mes o 399 $ al año, alojadas en Ámsterdam. Sus condiciones ceden a Cuties Tools los derechos de autor de las fotos que se suben.
PaysiteManager monta, aloja y cobra una web de pago o una tienda de clips para creadores adultos, sin gastos de alta ni cuota mensual. Descuenta un 10 % de gastos de cobro y luego un cuarto del resto: el creador se queda el 67,5 % de cada venta.
Elevated X, empresa californiana de software para webs de pago desde 2004, vende una sola fórmula, ELX Complete: CMS, alojamiento en MojoHost, cobro con Segpay y la plataforma de afiliación ELX Nexus, por 199 $ al mes más el 20 % de los ingresos.
PornCMS aloja y gestiona webs de pago adultas desde 2007, de 49 a 695 $ al mes según el espacio en disco, sin quedarse ninguna parte de las ventas. El cobro pasa por tu propia cuenta de pagos, y la venta por clip exige el plan de 295 $ o superior.
My Member Site aloja y gestiona webs de suscripción adultas con marca propia para creadores y estudios, sin coste de apertura. Retiene un 10 % de gastos de cobro y paga del 80 al 95 % del resto, o cobra 199 $ al mes si usas tus propios procesadores.
Una web porno llave en mano es una web para adultos que se entrega lista para abrir, con el software, el diseño, la zona de miembros y el sistema de pago ya integrados. Quien la explota solo añade su marca y su contenido. Bajo esa etiqueta conviven modelos de negocio muy distintos, que no entregan lo mismo ni atan de la misma manera.
El modelo más antiguo es la web de afiliación montada por el proveedor. Este crea una web a tu nombre, la llena de vídeos, cams y banners de programas de afiliados y tú cobras una comisión por cada suscripción que tus visitantes contratan en esos programas. La web no vende nada propio, y su contenido aparece en todas las webs alimentadas por los mismos feeds.
Le sigue la plataforma alojada. Una empresa de software ejecuta un motor de web de pago en sus servidores y te alquila una instancia conectada a tu dominio. El alojamiento, la conversión de vídeo, la zona de miembros y las actualizaciones van incluidos. Según el proveedor, se paga con una cuota mensual, con un porcentaje de las ventas o con ambas cosas.
Con un script con licencia el reparto cambia. Compras el software de la web de pago o de la plataforma de creadores, a menudo con un pago único, y lo instalas en un servidor que alquilas tú. Algunos proveedores hacen la instalación. El servidor, las copias de seguridad y la seguridad corren de tu cuenta.
Queda el desarrollo por encargo: una agencia construye la plataforma en marca blanca sobre su propia base o totalmente a medida. Los proyectos que se salen de los formatos habituales, como las plataformas de compañeros con inteligencia artificial, siguen este camino, que es también el más lento.
El modelo adecuado depende de lo que vendas. Un creador que publica sus propios vídeos necesita una zona de miembros y un sistema de cobro. Un estudio que vende clips sueltos necesita la venta por pago por visión. Una escort independiente busca perfiles, un calendario de giras y un filtro de clientes.
El precio de una web porno llave en mano se paga de tres formas que a menudo se suman: un pago único, una cuota mensual y una parte de cada venta. La cifra destacada en la portada del proveedor suele reflejar solo una de ellas.
El pago único corresponde a los scripts y a los desarrollos a medida. Con él adquieres una licencia o un trabajo entregado, y después pagas aparte el alojamiento, las actualizaciones fuera del periodo incluido y las funciones que añadas más adelante. Los vendedores de scripts suelen cobrar como complementos todo lo que falta en la demo pública, y esa lista de complementos es la que forma el presupuesto real.
La cuota mensual financia las plataformas alojadas. Su importe crece con el almacenamiento, el ancho de banda y las funciones activadas. Un plan de entrada puede excluir la venta por pago por visión, limitar el almacenamiento o cobrar cada exceso. Comprueba que el plan admite tu modelo de venta antes de comparar precios de entrada.
El reparto de ingresos es la fórmula de las plataformas que no cobran nada por abrir. El proveedor descuenta primero las comisiones de procesamiento de tarjetas y luego se queda un porcentaje del resto, a veces decreciente a medida que suben las ventas. Cuesta poco mientras la web vende poco, y la factura sube con cada venta. A partir de cierto volumen, una cuota fija sale más barata, y algunas plataformas ofrecen las dos fórmulas para poder cambiar.
Hay gastos que casi nunca aparecen en la página de venta: la reserva retenida durante varias semanas para cubrir los contracargos, las comisiones de cada pago al titular, la renovación del dominio y el almacenamiento por encima del plan. El coste real se calcula sobre un año de explotación, con el volumen de ventas que te propones alcanzar.
El cobro es lo que más diferencia a unas ofertas de otras. Los bancos clasifican la venta de contenido adulto como de alto riesgo, y solo las pasarelas de pago especializadas abren una cuenta de comerciante a una web para adultos. Las soluciones llave en mano resuelven el asunto de dos maneras.
En la primera, la plataforma cobra por ti. Los suscriptores pagan en su cuenta de comerciante, ella retiene su parte y te transfiere el resto. Te ahorras la solicitud ante una pasarela, a cambio de depender de su calendario de pagos. PaysiteManager funciona así y prohíbe cobrar fuera de su sistema.
En la segunda, abres tu propia cuenta en una pasarela para adultos y la plataforma se conecta a ella. La relación con la pasarela, los datos de pago y el historial de ventas siguen a tu nombre si cambias de software. PornCMS aplica este modelo: no cobra ningún porcentaje de las ventas e instala la pasarela que elija el titular. Existe una variante que impone una única pasarela sin tarifas publicadas, de modo que el coste del cobro sigue siendo desconocido hasta que lo consigues por escrito.
Las plataformas incluyen el alojamiento, dentro de los límites de almacenamiento y ancho de banda del plan. Con un script, lo alquilas tú a un proveedor que acepte contenido adulto, algo que muchos alojamientos generalistas prohíben. El vídeo concentra casi todo el tráfico, y las plataformas suelen servirlo a través de una CDN.
La verificación de edad de los visitantes es obligatoria en Francia, en el Reino Unido y en parte de los estados de Estados Unidos para cualquier web que muestre pornografía. Algunas plataformas la integran, a veces cobrando cada comprobación, y otras dejan que el titular conecte un proveedor. En Estados Unidos se suma la obligación de conservar los documentos que acreditan la edad y el consentimiento de las personas grabadas. Una plataforma que guarda esos registros y modera las subidas aligera el trabajo, y la responsabilidad legal de la web sigue recayendo en su titular.
Una plataforma arranca vacía y el contenido lo pones tú. Una web de afiliación montada por el proveedor llega llena de vídeos y cams de los programas asociados, que no te pertenecen y desaparecen cuando el programa los retira.
Registra el dominio a tu nombre, en una cuenta de registrador que controles tú. Es la dirección que recuerdan tus suscriptores y la que Google tiene indexada. Un proveedor que lo registra por ti puede quedárselo si surge un conflicto, y una web montada en un subdominio del proveedor no se puede trasladar.
El código fuente casi nunca se entrega. Las plataformas alojadas no dan ninguno. Parte de los vendedores de scripts entrega código compilado u ofuscado, o reserva el código editable a su plan más caro. Sin código editable, cada función nueva pasa por el proveedor y se paga a su tarifa. La licencia fija además cuántas webs puedes explotar, y puede ser más estrecha que la página de venta.
Las fotos y los vídeos que subes deberían seguir siendo tuyos, pero algunas condiciones de servicio ceden al proveedor derechos sobre los archivos subidos. Lee esa cláusula antes de enviar el primer archivo, porque afecta a todo lo que ya está publicado.
Tienes que saber a quién pagas. Varios proveedores del sector no publican razón social ni dirección, aunque cobran un pago inicial elevado o una parte de tus ingresos cada mes. Pide por escrito el nombre de la sociedad que factura y el país donde está registrada.
Antes de firmar, pregunta también qué podrás llevarte: la lista de suscriptores, tus vídeos en su formato original, el historial de ventas y el plazo durante el que la web sigue en línea tras la baja. Las suscripciones recurrentes suelen quedar ligadas a la cuenta de comerciante que las creó, y en una plataforma que cobra por ti los suscriptores a menudo tienen que volver a darse de alta en la nueva web.
Recoge servicios destinados a quienes crean webs para adultos. Aquí no se aloja contenido pornográfico, pero los anuncios mostrados sí pueden serlo.
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